El principal insumo del periodismo es la libertad. Con libertad se puede hacer un periodismo bueno, malo o regular. Sin libertad solamente se puede hacer propaganda. Por eso la mirada crítica es parte del ADN del buen periodista. Por eso para el gobierno de los Kirchner el periodismo es el principal enemigo. Los Kirchner quieren controlar todo y que nadie los controles a ellos. Exactamente lo contrario del periodismo que debe ser abogado del hombre común y fiscal del poder. A ellos les molesta la crítica, la diversidad de opiniones. Son intolerantes con los que no aceptan domesticarse a su exigencia de obediencia debida. Por eso la gran mayoría de los medios adictos al gobierno son un fracaso. El ciudadano no es tonto. No se deja engañar tan fácilmente. Hacer oficialismo va contra la naturaleza del periodismo que justamente debe revelar aquello que los gobiernos, todos los gobiernos no solo éste, quieren ocultar. Para aplaudir lo bueno que hacen los gobierno están los secretarios de prensa. Los publicistas. Por eso es tan traumática la relación de los Kirchner con la prensa. Porque en Santa Cruz lograron la obsecuencia de muchos a fuerza de billetera. Por suerte no la de todos. Pero creyeron que en todo el país podían hacer lo mismo. Hoy muchos intelectuales que elogiaron la investigación y la crítica periodística en las épocas de Carlos Menem ahora dicen que los medios son destituyentes y que son la verdadera oposición de derecha. O sea que les gusta el periodismo indepependiente solo cuando se ejerce en gobiernos que a ellos no les gusta. Cuando simpatizan con un gobierno del cual además son empleados ya les parece que los periodistas son generales mediáticos que hay que derrotar, corromper, cooptar, censurar, comprar y/o perseguir hasta las últimas consecuencias y por todos los caminos. José Nun, el secretario de Cultura de la Nación, nada menos, hace poco mostró una desconocida habilidad para responsabilizar al periodismo de casi todos los males del gobierno. Nun dijo que los Kirchner han sido muy tolerantes y que jamas reprimieron la libertad de prensa. La verdad es que ni aquellos que fueron los mas amigos de Kirchner como Alberto Fernández o Miguel Bonasso serían capaces de elogiarlos por su tolerancia. Elogiarían otras cosas. Tienen otras virtudes. Pero si algo no tienen es tolerancia. Respecto a la libertad de prensa que le pregunte a Pepe Eliaschev, Nelson Castro y Víctor Hugo Morales, entre otros. Que pregunte sobre el manejo arbitrario de la pauta oficial y de la información pública, de la ausencia de conferencias de prensa y de la compra de medios por parte de empresarios amigos o testaferros de los Kirchner. Dice Nun que la imagen negativa de los Kirchner ha sido toda armada por los medios. La verdad es que da cierta vergüenza ajena. Hombre grande, Nun. Y responsable máximo de la cultura. Debería defender la rebeldía, la opinión distinta, la provocación intelectual, el pluralismo y no el discurso único de los verticalistas. La libertad, le dije, es el principal insumo de los periodistas. Y ahora hay una libertad de prensa de bajas calorías, de baja intensidad. George Orwell lo dijo mejor que nadie aunque a José Nun y a su jefe Néstor Kirchner lo incomode: si la libertad significa algo es el derecho de decirle a los demás lo que no quieren oir.Quien quiera oir que oiga…
Columna Opinión de Alfredo Leuco
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