Hace días atrás, tuvimos la triste noticia de que la democracia hondureña fue manoseada y destrozada. El Presidente Manuel Zelaya fue derrocado por fuerzas policiales y militares.Inmediatamente un grupo de seguidores y defensores de la democracia, entre los que había estudiantes, industriales y desocupados, repudiaron la medida y desafiando el toque de queda impuesto por el Presidente de Facto Roberto Micheletti, salieron a las calles para mostrar su descontento, reacción que fue rápidamente reprimida por los militares.
Luego de relatar estos hechos, sucedidos más precisamente en Tegucigalpa, lo que intento es buscar la reflexión de los lectores para que esto no ocurra NUNCA MÁS, nosotros, los argentinos, sabemos lo que es tener que sufrir Golpes de Estado y por tal motivo no debemos hacer oídos sordos, simplemente porque no es nuestro país.
Me solidarizo totalmente con los hermanos hondureños esperando que se solucione todo rápido y que la democracia vuelva a relucir como siempre.
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